La desaparición y muerte del pequeño Émile Soleil, el niño francés de dos años que conmocionó al país en julio de 2023, ha tomado un rumbo dramático con la detención este martes de sus abuelos maternos y otros dos familiares bajo la acusación de “homicidio voluntario y ocultación de cadáver”. Las autoridades francesas confirmaron que este desarrollo es resultado de meses de minuciosas pesquisas que han reconstruido los últimos movimientos del menor en la aldea alpina de Le Haut-Vernet.
El caso, que permanecía envuelto en misterio incluso después del macabro hallazgo de su cráneo y vestimenta nueve meses después de su desaparición, ha reactivado la actividad policial en la zona. Durante una reciente inspección el 13 de marzo, los gendarmes descubrieron rastros de sangre en una jardinera frente a la iglesia Saint-Martin, detalle que habría sido crucial para la investigación.
Los abuelos detenidos, Philippe Vedovini y su esposa —conocidos en la región por su profundo catolicismo tradicionalista y su extensa familia de diez hijos educados en casa— ya tenían antecedentes judiciales. El patriarca había sido declarado testigo asistido en una investigación por presuntos abusos ocurridos en una comunidad religiosa durante los años 90, donde ejercía como líder scout.
El fiscal Jean-Luc Blachon destacó que las detenciones responden a “hallazgos forenses recientes” sin revelar mayores detalles, mientras la policía científica continúa examinando múltiples puntos de la zona. Paralelamente, se realizaron allanamientos en la residencia familiar en La Bouilladisse, cerca de Marsella, donde se incautaron un vehículo y un remolque para caballos.